
Un avión de transporte pesado de la Guerra Fría de fabricación británica, del que solo se construyeron diez unidades, se está preparando para un regreso histórico en Queensland, Australia. Este coloso aéreo, notable por ser el último de su rara estirpe y por duplicar el tamaño de un C-130 Hércules, ha permanecido en tierra durante décadas.
Actualmente, el aparato está siendo sometido a un minucioso proceso de restauración con el objetivo de devolverlo a los cielos. Este ambicioso proyecto no solo representa un desafío técnico significativo, sino también un esfuerzo por preservar una pieza vital de la historia de la aviación militar.
El retorno al servicio de este gigante es esperado con gran expectación por entusiastas y expertos, quienes ven en su «despertar» una oportunidad única para apreciar la magnitud de la ingeniería de la Guerra Fría y la dedicación a la preservación del patrimonio aeronáutico.
Fuente original: Simple Flying