Turquía ha formalizado un largamente anticipado acuerdo de 8.000 millones de libras esterlinas (equivalente a 11.000 millones de dólares) para adquirir cazas Eurofighter Typhoon. Este contrato representa la primera exportación importante para el avión de combate de cuatro naciones desde 2017 y marca la primera vez en décadas que Turquía opta por aeronaves de combate europeas, tradicionalmente dependiente de cazas de fabricación estadounidense. Inicialmente, Ankara comprará 20 aviones de nueva construcción, con la posibilidad de duplicar el pedido con 24 unidades de segunda mano procedentes de Omán y Catar.
La decisión de Turquía responde a la necesidad de disponer de una plataforma de combate avanzada en el período transitorio hasta la producción de versiones avanzadas de su avión indígena Kaan en la década de 2030. Además, busca diversificar sus fuentes de suministro tras las sanciones de EE. UU. y su exclusión del programa F-35. Por su parte, el acuerdo es un impulso significativo para la industria de defensa del Reino Unido, con BAE Systems recibiendo 5.400 millones de libras. El primer ministro británico, Keir Starmer, destacó que el contrato asegura la línea de producción de Warton y fortalece la asociación industrial entre ambas naciones, además de impulsar un nuevo pacto comercial y de seguridad.
El acuerdo se produce tras tres años de negociaciones, incluyendo la mediación para que Alemania levantara restricciones de venta. Si bien las entregas de los aviones nuevos están previstas para 2030, la adquisición de unidades de segunda mano podría acelerar la entrada en servicio de los Eurofighter en la fuerza aérea turca, permitiendo la retirada de aeronaves más antiguas como el McDonnell Douglas F-4 Phantom.
Fuente original: Aviation Week