
La Fuerza Aérea de Estados Unidos mantiene un objetivo de adquisición establecido en 100 unidades para el bombardero furtivo de próxima generación B-21 Raider, fabricado por Northrop Grumman. No obstante, el principal oficial militar estadounidense en la estratégica región del Indo-Pacífico ha manifestado su firme apoyo a la idea de duplicar esta cifra, elevando la meta de adquisición a 200 aeronaves.
Esta significativa recomendación fue emitida por el comandante durante una audiencia ante el Comité de Servicios Armados del Senado de Estados Unidos. La propuesta de aumentar el inventario de B-21 a 200 unidades subraya una creciente preocupación por las necesidades de capacidad estratégica en un entorno de seguridad global cada vez más complejo, particularmente en el Teatro de Operaciones del Indo-Pacífico, donde la presencia y la capacidad de disuasión aérea son consideradas cruciales.
Fuente original: FlightGlobal