
Air France-KLM ha anunciado resultados sólidos para el primer trimestre del año, logrando prácticamente eliminar sus pérdidas operativas durante los primeros tres meses. Este desempeño robusto fue impulsado en gran medida por un aumento significativo en la demanda, especialmente aquella derivada de la crisis en Oriente Medio, que generó un efecto positivo inesperado para el grupo.
Sin embargo, este período de bonanza trimestral ha sido calificado como una «calma antes de la tormenta» por la propia compañía. A pesar de los buenos números iniciales, Air France-KLM ha emitido una advertencia sobre un impacto adicional significativo en sus costos de combustible. Se prevé que este golpe ascienda a 2.400 millones de euros, una cifra que ensombrece las perspectivas financieras futuras del grupo.
Fuente original: FlightGlobal